CAPÍTULO 2
El ambiente en la sala de mando era denso.
Los humanos ya se habían retirado.
Pero su presencia seguía ahí…
como una sombra.
ValAst permanecía en silencio frente a su padre.
AbiSaTi no lo miraba directamente.
Observaba un mapa proyectado en el aire:
rutas, puntos de energía, zonas marcadas en rojo.
—No fue un ataque.
dijo finalmente ValAst.
AbiSaTi asintió, sin sorpresa.
—No.
—Entonces… ¿por qué no hicimos nada?
—No era el momento.
AbiSaTi lo miró.
—Ellos también lo saben.
ValAst frunció el ceño.
—¿Saben qué?
AbiSaTi desactivó la proyección.
—Que esto ya no es solo nuestra guerra.
ValAst sintió el vacío.
—Los humanos han tomado una decisión.
—Quieren atacar directamente a los Zguats.
—Eso es… una locura.
—Es inevitable.
—Y nos han elegido a nosotros para liderar ese ataque.
ValAst no respondió.
Por primera vez…
no estaba seguro de querer hacerlo.
—¡Otra vez!
El entrenamiento continuó sin pausa.
Viento, acero y coordinación.
JorGlot sonrió.
—Los tres al mismo tiempo.
GloSco respondió:
—Ahora sí se pone bueno.
Atacaron.
Y por un momento…
todo fue simple.
Hasta que lograron atraparlo.
Silencio.
Luego risas.
—Eso fue trabajo en equipo.
dijo ValAst.
Pero dentro de él…
algo ya no estaba tan seguro.
El tiempo pasó.
El entrenamiento se volvió guerra.
Simulaciones más reales.
Más letales.
Todo apuntaba a una sola cosa.
Guerra.
Muy lejos de ahí…
OcDaBa observaba.
El fuego iluminaba todo.
—Han mejorado.
dijo JaFran.
—No tardarán.
respondió OcDaBa.
—¿Y la niña?
—Entrenando.
AkiR no se detuvo.
El fuego respondía perfectamente a ella.
Precisa.
Controlada.
Perfecta.
—Otra vez.
ordenó.
—Es suficiente.
dijo JaFran.
—No es suficiente.
El fuego se volvió inestable.
—Los Omyats van a pagar.
Más tarde…
AkiR encontró calma.
Por un momento.
Hasta que sintió tecnología.
—Otra vez…
Y la guerrera regresó.
El entrenamiento Omyat cambió.
ValAst evolucionaba.
Más control.
Más precisión.
—Estás cambiando.
dijo JorGlot.
—Todos lo estamos.
En lo alto…
AbiSaTi observaba junto a un humano.
—Debe estar listo.
Y en el fondo…
sabía que no había elección.
Mesopotamia.
El punto de encuentro.
Y ahí…
todo cambió.
Omyats.
Zguats.
Frente a frente.
Sin plan.
Sin control.
Solo tensión.
Y entonces…
los humanos.
La verdad comenzó a romperse.
Mentiras.
Medias verdades.
Dudas.
ValAst lo sintió.
AkiR también.
Y por primera vez…
no sabían quién era el enemigo.
Entonces…
todo explotó.
No fuego.
No viento.
Algo diferente.
Superior.
Humano.
—Fase dos.
Uno a uno…
cayeron.
No muertos.
Pero derrotados.
Controlados.
ValAst apenas podía moverse.
Buscó a GloSco.
No estaba.
Buscó a JorGlot.
Tampoco.
Miró a AkiR.
Ella lo miró de vuelta.
La misma pregunta.
¿Qué hicimos?
Y entonces…
oscuridad.